Saludo al SOL: Cuando la ENERGÍA se vuelve CALMA

Este conjunto de ASANAS, es una llave para acceder a nuestro refugio interior. Para entrar en él iremos atravesando 3 puertas… la QUIETUD, el SILENCIO Y la ESPACIOSIDAD.

El SALUDO AL SOL va a alimentar, con la energía que genera, ese espacio, que se presentará en nosotros lleno de PAZ Y QUIETUD. Su energía, en SILENCIO, nos hará expandirnos, desde la ESPACIOSIDAD que encontramos al parar, en la QUIETUD.

En el SALUDO AL SOL encontraremos toda esa energía y sencillez para llegar a esa intimidad individual.

Nosotros, como semilla con potencial oculto, necesitamos esa energía, que nos permite sobrevivir en la latencia, investigando antes de eclosionar. ECLOSIONAREMOS cuando nos vayamos acercando a nuestro verdadero YO, desarmando a nuestro EGO.

Comenzarás la práctica con un SALUDO AL SOL, con toda la secuencia de asanas, que tu elijas, según te identificas con ellas.

Lleva a cabo la secuencia completa, constante, sin parar. Hazte presente en cada asana, observa la energía que fluye en cada una de ellas, en cada movimiento que va encadenando tu cuerpo.

Repite la secuencia, y entonces, puedes decidir llegar hasta el final, o quedarte en alguna de las asanas, en la que encuentres conexión. Ahí en esa pausa, establece la LATENCIA que te llevará  a la QUIETUD física. Es un estado físico de NO MOVIMIENTO EN MOVIMIENTO, dejas que el cuerpo vaya finalmente parando, mientras vas observando la inercia que queda en él al detenerse. Es la primera puerta para acceder a tu REFUGIO INTERIOR.

En esa QUIETUD FÍSICA, observa tu cuerpo, siente conscientemente todas las sensaciones, te vas acercando más y más a él. Cuando te detienes del todo, puedes sentir solo quietud; pero también puedes percibir cierta agitación o incomodidad. Acepta todo lo que aparezca. También eres tú, en el momento en que lo sientes.

Cada “CONEXIÓN” cuerpo-mente-ser esencial, que aparece en esa QUIETUD, es un momento de CURACIÓN. En este instante, conectas con tu respiración.

Puedes pensar que precisamente el “Saludo al Sol” te activa y que tu estás buscando la quietud, para conectar. Desde MINDFULNESS, que es “CONCENTRACIÓN en cada MOMENTO”, el SALUDO AL SOL ira iniciando en ti una meditación dinámica, que establece la conexión corporal-mental entre asana y asana.

En cada asana DETENTE, AQUIETATÉ conscientemente. Vas entrando en la conciencia, por la puerta del cuerpo, en vez de salir por ella, desconectado en el movimiento. Con la práctica irás descubriendo un REFUGIO, un LUGAR DE CALMA, interno de QUIETUD. Establécete entonces en la QUIETUD, que es grande porque viene de toda tu energía.

AHORA vas a llevar tu atención al SILENCIO INTERIOR. Escucha el silencio… En él los sonidos que te rodean se vuelven más vívidos. Tu parloteo interior se hará más evidente. Párate en cada asana y ahí escucha a tu cuerpo… y deja que sea cómo es…Igual que cuando practicas YOGA escucha lo que aparece en cada postura.

No luches contra lo que llega, sólo dirige tu atención hacia el silencio que hay detrás del ruido, de la energía… y descubrirás un profundo depósito de PAZ.

Cuando te aquietes en este SILENCIO, dirige tu atención a tu mente.Si en el momento de aquietarte aparece algún pensamiento, observa cómo aparece, cómo se desarrolla y como desaparece… no permitas que se quede en tu mente, deja que fluya. Piensa en él como en un tronco que va recorriendo el cauce de un río. No rechazas ni luchas contra el pensamiento, lo permites, te abres a él y lo dejas fluir, suave, lento…

Así descubre la ESPACIOSIDAD que se genera al soltar y fluir el pensamiento y te calmas en él. Un pensamiento no puede sostenerse por él mismo. Disfruta en la CALMA CORPORAL (Quietud) y en la CALMA MENTAL- la ESPACIOSIDAD. Siempre a través de la presencia en el silencio, que se genera de la transformación de la energía de tu movimiento.

Dedica a esta práctica 10-15 minutos al día. Cuando la hayas integrado en ti, cuando te vaya saliendo fácil… puedes probar a llevártela a tus actividades diarias.

Sólo DETENTE (quietud), ESCUCHA y DISFRUTA el SILENCIO que hay tras tu movimiento. Ya has llegado a tu REFUGIO INTERNO de Quietud, Silencio y Espaciosidad.

Puedes seguir la práctica expuesta en esta entrada en el canal de youtube de Alaya Yoga.

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